viernes, 10 de enero de 2014

Home

    -Recordé el olor  a mar y me temblaron las manos, mi nariz inspiro hondo y no quise soltar el aire... Cuantas veces me senté en la arena con la libreta y el boligrafo, a soñar, a escribir sobre horizontes perdidos y sueños encontrados. Cuantas tormentas pasé sintiendo como el frío me cortaba la piel y aún así aguantaba porque aquello era mas hermoso y mas puro que cualquier otra cosa. Como olvidar las olas del mar chocando con mis pies, ahgando mis dedos enterrados en la arena...
Quizá algo de mi quedó ahí, quizá por primera vez sentí que pertenecía a algun lugar.
Mirada vacía y perdida soñando cualquier cosa, imaginando historias increíbles incapaces de plasmarse en papel porque eran Maravillas tan perfectas que solo un alma perdida y vacía como la mía podía percibir aquellos preciosos detalles que construían un mundo, un lugar, un hogar-.

No hay comentarios:

Publicar un comentario