-No había nada más, no había vuelta atrás, la única esperanza que quedaba era la de perderme en el océano pero la muerte casi que no contaba ya como opción, algo estaba cambiando, algo que quizá cambiara la forma de ver las cosas, de sentirlas, de percibirlas, algo totalmente nuevo y a la vez viejo, porque ¿cuàntas vueltas de cero he tenído ya? Pero como todo, esto sonaba distinto, diferente y puede que de cirto modo me diese placer, puede que me agradara la sensación de querer de verdad saber lo que es vivir sin estar pendiente de la muerte, sin dejar que las cosas me afecten el doble para hacerme mas fuerte.
Quizá ya sea lo suficientemente fuerte para soportarlo todo, quizá ya pueda abrir los ojos ver lo que es esto y poder soportarlo, caminar en tierra firma, sentirme real.-
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