lunes, 24 de agosto de 2015

"Juventud, divino tesoro"

     <<Tan acostumbrada a sentirme sola...
Miedo de ver que en realidad lo estoy, mirar hacia los lados y no ver a nadie...
Gritar, llorar, patalear y que nadie venga a abrazarme. Sentarme bajo la lluvia, sentirme como aquella flor en la vereda que el frío quema y marchita>>
"Somos demasiado jóvenes para sentirnos tan solos"
     Siempre tan melancólicos, escuchamos la melodía de un blues y se nos empañan los ojos, amamos a la distancia, añoramos cuerpos que están al otro lado del océano, hacemos viajes de seis horas para abrazar a nuestro amor.
  Nos desahogamos en las redes sociales porque nuestros padres están muy ocupados trabajando y nuestros amigos absorbidos por la universidad.
  Nos levantamos con los ojos rojos de tanto llorar la noche anterior, vamos a la ducha, siempre contra reloj, acariciamos la pancita de nuestra mascota,  bebemos café, nos vamos a clase... Seis horas metidos en un aula escuchando a alguien que grita que le duele la garganta de tanto gritar,  salimos aturdidos con una mochila que pesa más que toda la culpa que la sociedad adulta nos carga por ser jóvenes, de ahí comemos en alguna cafetería y nos vamos a trabajar... Tenemos que estar siempre con una sonrisa y buenos modales, seis de cada diez personas que atiendes te mandan a la mierda (y no necesariamente con esas palabras) y te obligan a que debes de mantener la compostura, y lo haces, porque así lo quiere todo el mundo. Sales de trabajar a las diez de la noche, con una hora de viaje, llegas a casa y tus padres te empiezan a dar una charla de vida y respeto y comprensión y egoísmo solo porque no lavaste la taza del café. Te sueltan las famosa frase de "Lo único que tenes que hacer es estudiar, lo otro es optativo", sin saber que es más que eso, olvidándose de que ellos también fueron jóvenes y también odiaron todo lo que les rodeaba porque no encontraban nada que les haga sentirse vivos, olvidando la presión que sintieron cuando cayeron en la cuenta de que estaban solos y se hacían adultos.
  Te vas a la ducha y luego cenas, en la mesa siempre con caras largas porque se creen que la mejor manera de educar es exigiendo... Te metes en la cama y lees cualquier mensaje de esa persona y por un momento te olvides de todo, hasta que miras el reloj y dan las tantas. 
  Y así siempre, es una rutina que se convierte en un círculo vicioso y siempre igual, siempre lo mismo y te hacen sentir estúpido porque te dicen que eres joven solo una vez en la vida y tienes que disfrutar de este momento entonces te preguntas - ¿Como mierda voy a disfrutar de esto si me ahogo en mi misma, si siento el alma destrozada, si no se quien carajo soy, si haga lo que haga va a estar mal? Empiezan a caer las lágrimas y te quedas dormido, deseando con todas tus fuerzas que sea para siempre.
    

     Juventud, divino tesoro...

miércoles, 12 de agosto de 2015

     Necesitaba irse, no importa a donde, simplemente necesitaba salir de donde estaba. Agarró su mochila, empezó a llenarla de libros, tomó una botella pequeña, la llenó de agua, conectó los auriculares a su mp3 y salió por la tarde. El atardecer casi terminaba, casi la luna dejaba de despedir el día cuando empezó a correr, en sus oídos sonaba <<You found me>>, en sus ojos brotaba la frustración de una vida negada a la liebrtad y a la felicidad.
Corrió hasta que las piernas no le respondieron y calló al suelo, sintió la dureza del asfalto en la palma de sus manos, en sus rodillas, en su barbilla. Se quedó en la posición del niño mientras lloraba desconsoladamente gritando en silencio <<¿Por qué? ¿Por qué así? ¿Por qué a mi?>>
Se levantó a duras penas, se sentó a un lado de la calle, abrió la mochila, saco uno de sus libros favoritos, se sorbo los mocos y le pidió que por favor la sacara de ese infierno.