lunes, 6 de octubre de 2014

     Siento vacío,  vacío en mi, 
un dolor punzante en el pecho no me deja respirar, 
me ahoga,  
cuanto necesito de sus caricias,  si solo pudiese volverla a tener una vez más,  
es tan tarde, 
se dio la vuelta,  tenia la mirada tan fría,  
cerró la puerta en mis narices, 
su perfume desvanecidose en la entrada,
es tanto el dolor,  tan largo el proceso del olvido, 
tan difícil dejar se soñar con ella todas las noches.  

domingo, 5 de octubre de 2014

"Si te quiero es porque sos 
mi amor, mi cómplice y todo, 
y en la calle, codo a codo,
somos más que dos..."

Mario Benedetti. 

miércoles, 1 de octubre de 2014

A veces siento que nada queda, 
nada perdura, 
solo el dolor y el olvido.
Te siento en cada parte de mi cuerpo,  
te llevaste todo de mi, y vaya dios a saber, 
en que lugar y momento te des hiciste de todo. 
Ya nada se detiene, 
todo tan fugaz, vacío,  opaco..
puede que ahora entienda lo que está pasando, 
puede que ahora tenga el valor de ver más allá. 

¿Cuanto va al durar este dolor en mi alma?  
¿Cuando va al disolverse el nudo de la garganta? 
¿Cuando voy a tener otra vez su sonrisa frente a la mía? 
Y siento que quizá ya no tenga que sentir, 
congelar mi corazón, dejarlo morir, 
ser presa de la razón, 
olvidar el amor,  dejarla ir. 




¿Cuanto dolor puede soportar el corazón?  
Lo escucho sollozar,  casi escondido, avergonzado,
dolido,  rechazado,  
espantado, tan lastimado.  




Sentí mi alma vibrar, nada era así porque si  
aquella noche después del cigarrillo, 
sumida en mi locura,  
me dispuse al amarla con tanta pasión y desenfreno,  
todavía siento su sexo en mi sexo. 
Y sonreía y no había cosa más hermosa,  
sus manos pequeñas entrelazadas con las mías,  
¡Cuanto amor me daba! 


Y ahora,  ahogada en su olvido, 
me pregunto,  
¿En que momento deje de ser su vida?  
Estoy en un abismo,
siento la adrenalina de la caída, 
como se me acelera el corazón, 
como se me enfrian las manos,
una sonrisa nerviosa,
tímida, 
del saber que ella me espera al final, 
para sacarme el brillo de los ojos,
congelarme el corazón, 
para adueñarse de mi
y no dejarme jamás.  

martes, 9 de septiembre de 2014

La rabia se apodera de mi, 
me consume, me atrapa
me lleva a un lugar frío y oscuro donde aprisiona mi mente,
cuanto mas quiero escapar, mas grande se hace,
y se convierte en ira..
Las manos me tiemblan, siento las mejillas hirviendo,
me pitan los oídos, se hace un nudo en mi garganta
y solo tengo una forma de pararlo, 
una forma horrible y dolorosa de la que luego me averguenzo.

Nunca creí que una persona podía cargar con tanta ira,
hasta que empezó a pasarme.
Esa forma irracional de reaccionar.

Intento controlarla con todas mis fuerzas pero solo crece y me violenta mas.
Odio todo lo que soy cuando cuando estoy así.