Es como un cuenta gotas roto, gota por gota, gota por gota y de repente.. ZAS!! ya no son gotas. Cuendo crees que todo va como quieres, cuando cuentas las gotitas con ese entusiasmo infantil y ves que todo se llena tan despacio que parece hasta dulce, mueves el dedo de una forma casi insignificante y otra vez esta todo desbordado.
Pero nadie perdona errores, para bien o para mal, nadie lo hace y ahí esta el problema, no es tu culpa que el cuenta gotas este roto y haya fallado, no importa, da igual, estaba en tu mano y eso es lo que vale, porque eso fue lo que se vió.
No hay comentarios:
Publicar un comentario