Y no quieres hacerlo pero te posas frente al espejo y lo que ves no te gusta y lo rechazas y eres tan ingenua que no puedes detenerte a obervar por un momento lo hermosa que eres y lo mas hermosa aún que eres para el mundo entero. Entonces, magullas todo eso, lo humillas, lo subestimas, lo maltratas, lo intoxícas, lo torturas y nada es suficiente porque nada sirve y ¿quieres que te cuente el porque? Esa no eres tu, ese cuerpo destrozado, sangrando, lastimado no es tuyo, tu eres lo que viste la primera vez que te miraste en un espejo, eres eso que no te gusto pero que no fuiste capaz de mirar detenidamente.
Y te preguntas porque te esta pasando esto, porque no puedes ser como ellas, porque no puedes quitarte la camiseta en el vestuario cuando están tus compañeras, porque el bañador tapa tan poco, porque los pantalones cortos muestran tanto tus piernas, porque en verano es incómodo usar camisetas largas para tapar tus muñecas. Te vuelves ciega y despiadada y dejas de ser tu y es casi imposible recuperarte pero cuando lo consigues, que alguien me cuente por dios que se siente volver a encontrarse, a aceptarse, a quererse..
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