Por aquel aire fresco que sentimos una mañana de invierno que nos congela el cuerpo y nos calienta el corazón.
Por la arena de la playa que se cuela entre los dedos de los pies y nos hace sentirnos libres.
Por aquellos árboles que nos llenaron de sombra y de aire fresco una tarde de verano.
Por aquellas sonrisas que supieron enamorarnos y hacernos sentir únicos e inigualables.
Por aquellas metas que nos propusimos y aunque el camino fue difícil y lleno de piedras, las conseguimos, por esa satisfacción que nos da saber que hicimos algo bueno.
Por aquella sonrisa que le regalamos a aquellos ancianos invadidos de soledad.
Por aquellas veces que pateamos un balón que para acercarselo a un grupo de niños que jugaban en parque.
Por esos libros que nos herizaron la piel.
Por aquellas películas basadas en hechos reales que nos hicieron plantearnos cosas de nuestra actitud.
Por aquellas charlas con amigos que nos hacen sentirnos únicos y queridos y especiales.
Por aquellas cenas en familias donde todo eran risas y anécdotas.
Por el amor de nuestras vidas.
Por todas las batallas que pelemos.
Por aquellos que murieron en su propia guerra pero que lo hicieron luchando.
Por esos héroes que dedican su vida a salvar a la del resto.
Por aquellos reyes, políticos y ministros que son minoría pero que miran por nuestro bien.
Por aquel que se supera a si mismo cada día.
Por aquellos que se encuentran en un aeropuerto y lloran de felicidad.
Por aquel último café.
Por estar vivos y tener esperanza de cambiar esto en lo que nos estamos convirtiendo.
- Salú.
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