A veces siento como si estuviese escalando una montaña que se esta derrumbando.
Es como que si no me hubiese dando cuenta que estaba en ruinas. Y veo todos esos pedazos de roca despegarse, lanzándose al vacío, escapando antes de ser aplastados y me iría con ellos, me dejaría caer, por dios! si me dejaría caer, y cerrar los ojos y descansar.
Pero entonces miro hacía arriba, y veo que estoy mas cerca de la cima que del suelo y veo unos ojos hermosos como el mar una mañana fría y una sonrisa que podría iluminar todo el universo, opacar cualquier estrella y una mano de piel suave con la yema de los dedos rojizas que se extiende para sujetarme. Y no dice nada, solo sonríe y eso es lo único que necesito.
Y siento vida, me siento viva y sigo, aunque me sangren las manos, aunque se me contraigan los músculos, aunque avance cinco metros y luego retroceda tres, sigo, porque me da vida, me da fuerza, me da amor.
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