¿Podré, en algún momento dejar de admirar semejante belleza?
Que desorienta mis sentidos y encandila mis ojos.
Que alimenta mi sonrisa y evapora las tristezas.
Que embriaga mi ser y desboca a mi corazón.
Acaso, ¿podré?
Y entonces una distancia enorme me separa de tu cuerpo, me aleja de tu mirar y me hunde en el la sombras de tu recuerdo. Pero sigo insistiendo porque mujer, mujer usted ha sido todo lo que quise nunca, usted es ese sueño hecho de carne y hueso, usted hermosa mujer, usted pertenece a todos los cielos, revuelve todos los océanos y encandila a todas las estrellas.
Entonces sonríes risueña al leer tanto palabrerío,y mujer, me encantaría recitarte todas estas palabras mirandote a los ojos, para que sientas cada temblor de mi mano, cada vibración de mi voz y sobre todo, aquella verdad abrumadora que esconde cada letra.
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