martes, 29 de julio de 2014

Querida ..

     Querida amiga...
No se la razón por la cual elegí esta noche, quizá porque ese nudo en la garganta que me ahoga sin piedad, ese que tanto conoces porque tantas veces viste, ahora mismo quiere explotar. 
   Aún sabiendo que el olvido me esta consumiendo, que nada, nunca, jamás, volverá a ser como al principio, sin saber como poder recuperar algo de lo maravilloso que teníamos, sigo penandote. No porque te necesite, porque sabes mejor que nadie que aguanto sola todo lo que tenga, sino porque, no dejo de agradecerte todas las noches de mi vida el haberte encontrado.
Fuiste mi mayor pilar, tus manos fueron las que pararon la catástrofe que era mi interior, tu casa me dió lugar cuando no tenía donde ir. Me hiciste valorar un montón de cosas como la amistad y el amor incondicional, me dejaste entrar a tu familia sabiendo que no tenía ni idea de lo que era, me llenaste de sonrisas, lloraste conmigo, me abrazaste y te pasaste noches enteras sintiendo el mismo dolor que yo, sin quejarte, solo en silencio.
   Me mimaste como a una niña, me regañaste como a una adolescente estúpida y me trataste como si fuese una adulta. 
   Y entiendo que solo fue pasajero y lo respeto tanto, que quizá por eso nunca forcé nada para intentar volver a lo de antes, pero, fue tan inmenso, fue todo tan inmenso. Me diste luz cuando la última vela se había apagado.
   Por eso esta noche, quiero darte un lugar enorme en mi Maravilla, casi tan grande como el de mi corazón y el de mi recuerdo. Y digo recuerdo, no porque vaya a olvidarte, sino porque nunca volveremos a lo antes.
   Gracias, gracias y mil millones de gracias por haber pertenecido a mi vida y por haber dejado que yo lo haga en la tuya.





RS.

No hay comentarios:

Publicar un comentario