sábado, 11 de octubre de 2014

     Extraño su amor incondicional por mi,
extraño tenerla por las mañanas,
besarla,  tocarla, sentirla,
extraño su aroma, sus caricias, 
sus mejillas enrojecidas.

     Su lado de la cama permanece intacto,
frío,  olvidado,  ausente, 
su taza de café , vacía, 
apagada, sola, 
como yo y las mañanas sin ella. 

     Musa , perfecta, adorada, admirada,
son letras tan vacías si no estás, 
tu perfección no sirve para hablar de olvido .
 Amarte dolió tanto, me dio vida y al segundo me la sacó. 
Cayendo en esa indindiferencia continua.
 Sigo esperando cosas que nunca harás,  ni dirás,  ni sentirás. 
Sigo esperando a que un día golpees mi puerta y me digas que me amas. Pero...
Lo cierto es que la botella de vodka se está terminando,
el café enfriando, 
el cigarrillo consumiendo, 
y yo olvidado - te.

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