Tu ahí... Yo aquí.
A veces se me olvida que ahí es muy lejos o que aquí es, quizá, demasiado cerca.
Se me olvida que aún no se como hueles, como saben tus labios.
Se me olvida también que no sé que se siente tocarte o mirarte tan fijamente que penetre tu alma.
Se me olvida que nunca te he sentido, que no se como es el calor de tu cuerpo, de como reaccionan mis dedos a tu tacto.
Se me olvidan tantas cosas... Y sin embargo siento que hago el amor contigo todo el tiempo. Porque te siento aquí, aunque estés ahí, tan lejos.
Y me pierdo... Como esta noche, esta noche que me está matando, que me invita a perderte, que quiere que te diga todo, hasta lo que no es cierto o lo que aún no ha pasado. Esta noche que me mata, que tiene todo planeado, que no me quiere cerca de ti pero que sabe que cuando te alejes te va a echar de menos y va a querer que vuelvas.
Una noche tan cruel que quiere que vuelva a hacerlo, que le gusta verme débil.
Una noche tan fría, que solo ella y yo sabemos que es así. Porque se esconde, se esconde detrás de esa brisa cálida y del cielo despejado. Se esconde detrás del brillo de la luna porque sabe que es hermosa y sabe que me encandila. Se esconde de mis ojos pero no de mis sentidos. Me deja tocarla, acariciarla, sentirla... Pero no me deja verla.
Y se burla de mi, con tanta elegancia que es imposible no ceder a su baile. Entonces la sangre vuelve a caer y cierro los ojos e imagino tus labios, tan rojizos y carnosos, siento que los beso pero no eres tu, es ella, siempre es ella.
Porque tu nunca estás, no se si porque viniste y te fuiste o porque quizá lo imagine todo.
Pero nunca estás y lo se, pero tampoco puedo volver a la realidad.
Porque no estás y me faltas y te busco y ella me miente y te trae hasta mi y te siento y me consuelas y cuando despierto... Solo quiero que vuelva a oscurecer, que vuelva a bailar para mi para poder sentirte.
jueves, 23 de abril de 2015
domingo, 5 de abril de 2015
Hoy me toca aceptar que ya no sos real, que sos ese recuerdo hermoso e inmenso, que algún día te vas a ir para siempre y con para siempre digo que voy a olvidarte, o quizá solo lo intente.
¿Como olvidar tanto amor? ¿Como sacarte de mi alma? ¿Como volver a ponerme ese escudo que me sacaste solo con una sonrisa? ¿Como no escuchar tu nombre y volver a enamorarme loca y ciegamente?
Te amo con tanta fuerza que me duele, me duele el pecho, me duele el corazón, el cuerpo entero. Y te lloro, casi todas noches, no hay nadie que tenga la suavidad de tus labios, mucho menos la dulzura de tu lengua, la ternura de tus manos, la danza delicada y hermosa que haces cuando caminas. ¿Donde voy a encontrar tanto amor como en tus brazos? ¿Que olor me va a embriagar tanto como el de tu cuello?
No me enamoré solo viéndote, me enamore de tu olor, de tu piel suave, del sonido maravilloso que desprende tu voz. Me enamoré de cada rincón de tu cuerpo, de cada rincón en el que mi lengua estuvo y de aquellos de los que no me dejaste saborear.
Te amo tanto, con todo el cuerpo y el alma y la existencia que siento que me muero y sin embargo, sigo viva, viviendo de todo lo que vivimos.
jueves, 2 de abril de 2015
No puedo dejar de sentirte como te siento.
Muchas veces dejo de intentarlo y te siento tanto que puedo oler tu perfume y otras veces, como esta noche y estos últimos días quizá, lo intento tanto que termino agotada, pensando que todo lo que haga es en vano porque te amo con tanta fuerza que hasta duele.
Me detengo a pensar y creo que no podré estar con nadie más, te veo reflejada en todos los espejos, mi sombra tiene tu forma, los labios de aquella desconocida son los tuyos.
Tanta inocencia en tus ojos, tu lengua tan virgen, tan mía, siempre mía, siempre vos fuiste mía y quizá eso me esté matando, el no poder entender que ya no te tengo.
Solo quiero volver a sentirme viva, y solo lo consigo recordándote, imaginandote en el rostro que tengo delante, anhelando tus pechos en mis manos y luego en mi boca, tu sonrisa ingenua, tus gemidos tímidos, tus "te amo" en noches interminables y perfectas.