domingo, 21 de diciembre de 2014

     Estúpido corazón iluso,
razón absurda dominada por ese músculo bombeante que no descansa nunca. 
     He empezado a interpretar mis crueles caídas como vuelos incesantes, en medio de tormentas y vientos huracanados. 
     Entonces ya no caigo, vuelo entre tormentas buscando cual gaviota, el cielo azul y un sol radiante abrasador. Cual abeja descendiendo pasándose en aquella flor madura radiante, hermosa llena de vida, buscando alimento.
     No siento dolor, me siento como aquella mariposa con un ala herida, saltando en cualquier copa de árbol con flor, incesante. 

martes, 2 de diciembre de 2014

Cuando mi corazón,  
mi cabeza y mis sentidos, 
mi alma y mi ser ya no aguantan...
Cuando siento que algo me falta,
anhelando desesperada un poco de consuelo. ..

Ahí,  intervienen mis manos
la pluma y el papel
ahí es cuando dejo en cada en cada letra 
toda la melancolía que mi mirada desprende.
Ahí,  momento de libertad
ahí,  dolor que rasga mi piel y se cuela en mis huesos
ahí...
ahí soy yo después de llorar millones de letras. 

sábado, 22 de noviembre de 2014

     Corro, lloro, corro, intento respirar,  corro... escapo. 
Una vez más,  otra vez como siempre y como nunca, tanta soledad,  tanto dolor, melancolía, miedo... escapo. 
Tan largo el túnel,  tan oscuro, tan cruel, ese olor a rancio,  putrefacto,  sentimientos en descomposición... escapo. 
     Caigo, se rasguñan mis rodillas, me levanto,  sangran mis manos, sudor en mi cuello, oscuridad. 
Lloro, grito, ruego, anhelo,  respiro... me levanto.  Escapo. 

¿Cuando va a parar? ¿Cuando va a dejar de doler? 

     Siento sus manos frías en mi hombro, vuelvo a caer, cierro los ojos, suplico, sus manos en mis tobillos, me arrastran por el suelo, rasgan mi ropa, mi piel, mi carne... mi alma, mi dolor, mi llanto. Rasgan mi vida, desangran mi corazón,  me desvanezco , me pierdo,  duermo, despierto,  vuelvo.  
Cadenas en mis muñecas, en mi cintura, en  mi cuello, en mis pies,  desnuda,  fría, hambrienta.
Desolada, destruida, olvidada, dolida.. 

     Duermo, despierto,  un espejo, me observo...
Campo, plantas, árboles,  flores,  cielo, sol, lluvia... Primavera. 
Mi salvación,  mi ilusión,  mi dolor y mi amor .
Todo lo que soy.  

viernes, 14 de noviembre de 2014

La noche tan fría, cierro los ojos, te imagino a mi lado sonriendo, 
como antes, ¿lo recuerdas? 
Me dejo llevar, me inundo de tu recuerdo,  que hermosa eras ...
me sigue temblando la voz cada vez que te nombro, 
en un susurro, a gritos, sonriendo, llorando, debajo del agua...
Siento esa brisa de invierno, 
escucho como se entremezcla con mis pestañas, 
como se ríe de mi.
Me trae el sonido de tu risa, tu voz adormecida, el compás de tu respiración 
tu llano, el adiós,  
el olvido,  la desesperación de perderte, 
el amor y el odio,  
la desilusión.

Y solo por esta noche me dejaré llevar, 
quiero soñar que me sigues amando, 
quiero entregarte mi alma una vez más.  

domingo, 19 de octubre de 2014

     Y ya no se que pensar, te creía tan diferente y me desilusionaste tanto.
Te di el derecho de hacer conmigo lo que quieras, te di la oportunidad de parar,  te pedí por favor que no me lastimes y lo hiciste,  tan cruelmente. 
Quizá te enfades, no me estoy haciendo la víctima,  tengo tanta culpa como vos en todo esto,  pero sabes, estoy hablando de mi, porque vos decís una cosa y haces todo lo contrario,  y luego venís y sonreís y todo vuelve a estar bien, lo sentís así y te parece genial, pero lo cierto es que a mi me destruís un poquito más. 
     Ahora te veo tan feliz, aún no queriendo saber de vos , sé,  y ya tenes un nuevo amor,  y sonreís todos los días y dormis por la noche y te levantas ilusionada con un "Buenos dias" de vaya dios a saber de quien, y no digo que no te quiera, puede que te quiera, cualquier ser viéndote sonreír puede enamorarse perdidamente, pero me molesta, te olvidaste de mi a las pocas horas y luego tenes el descaro de echarme cosas en cara y de hacerme sentir lo peor.
     No se bien que intento decirte con todo esto,  quizás te amo, o quizás te odie. 
Me encantaría no sentirte nunca más y se que lo voy a lograr,  pero ..¿quien no muere un poco en el olvido? 

lunes, 13 de octubre de 2014

Lo cierto es que te extraño enormemente.
     Nunca quise que te fueras, nunca quise que esto pasara,  siempre soñé con tu hermosa sonrisa junto a mi.
   Llegamos al límite,  donde se cruzan el dolor y el olvido. Entiendo que ya no tengas ojos ni corazón para mi, lo entiendo porque se lo que soy,  pero te ame incondicionalmente,  en si, aún te amo.
   Te llevaste todo lo que me diste y me dejaste con menos de lo que tenia antes de tu amor. Ni siquiera se si te sigo escribiendo a ti o a lo que creí que eras,  no se que es lo que amo, que es lo extraño y a que pretendo olvidar.  Me siento en caída libre,  nunca quise que me olvides, ni que dejaras de amarme, y siento no haber sido suficiente, no haber sido perfecta, confieso que nunca ame así,  ni extrañe, ni necesité, ni odié. 
   Siento haber entrado en tu vida,  ojalá pudiese borrarme de ti para siempre,  ojalá pudiese hacer algo para hacer como si esto nunca hubiese pasado, pero no puedo,  y tengo que permitir que cargues con mi recuerdo de vez en cuando durante algún tiempo, y soportar llorar todas las noches, necesitandote ahí, supongo que seran cosas del amor.
   Algún día dejare de escribirte y empezaré a soñar con pájaros y cascadas y árboles y flores y aire puro y libertad. Mientras tanto, sigo sintiéndote entre líneas, soñandote al cerrar los ojos .
   Encantada de conocerte,  fuiste mi placer más amargo, mi dolor más doloroso, mi derrota más cruel, y mi gran amor.
   

sábado, 11 de octubre de 2014

     Extraño su amor incondicional por mi,
extraño tenerla por las mañanas,
besarla,  tocarla, sentirla,
extraño su aroma, sus caricias, 
sus mejillas enrojecidas.

     Su lado de la cama permanece intacto,
frío,  olvidado,  ausente, 
su taza de café , vacía, 
apagada, sola, 
como yo y las mañanas sin ella. 

     Musa , perfecta, adorada, admirada,
son letras tan vacías si no estás, 
tu perfección no sirve para hablar de olvido .
 Amarte dolió tanto, me dio vida y al segundo me la sacó. 
Cayendo en esa indindiferencia continua.
 Sigo esperando cosas que nunca harás,  ni dirás,  ni sentirás. 
Sigo esperando a que un día golpees mi puerta y me digas que me amas. Pero...
Lo cierto es que la botella de vodka se está terminando,
el café enfriando, 
el cigarrillo consumiendo, 
y yo olvidado - te.