domingo, 5 de abril de 2015

     Hoy me toca aceptar que ya no sos real, que sos ese recuerdo hermoso e inmenso, que algún día te vas a ir para siempre y con para siempre digo que voy a olvidarte, o quizá solo lo intente.
     ¿Como olvidar tanto amor? ¿Como sacarte de mi alma? ¿Como volver a ponerme ese escudo que me sacaste solo con una sonrisa? ¿Como no escuchar tu nombre y volver a enamorarme loca y ciegamente?
     Te amo con tanta fuerza que me duele, me duele el pecho, me duele el corazón, el cuerpo entero. Y te lloro, casi todas noches, no hay nadie que tenga la suavidad de tus labios, mucho menos la dulzura de tu lengua, la ternura de tus manos, la danza delicada y hermosa que haces cuando caminas. ¿Donde voy a encontrar tanto amor como en tus brazos?  ¿Que olor me va a embriagar tanto como el de tu cuello?
     No me enamoré solo viéndote, me enamore de tu olor, de tu piel suave, del sonido maravilloso que desprende tu voz. Me enamoré de cada rincón de tu cuerpo, de cada rincón en el que mi lengua estuvo y de aquellos de los que no me dejaste saborear.
     Te amo tanto, con todo el cuerpo y el alma y la existencia que siento que me muero y sin embargo, sigo viva, viviendo de todo lo que vivimos.

jueves, 2 de abril de 2015

     No puedo dejar de sentirte como te siento.
Muchas veces dejo de intentarlo y te siento tanto que puedo oler tu perfume y otras veces, como esta noche y estos últimos días quizá, lo intento tanto que termino agotada, pensando que todo lo que haga es en vano porque te amo con tanta fuerza que hasta duele.
     Me detengo a pensar y creo que no podré estar con nadie más, te veo reflejada en todos los espejos, mi sombra tiene tu forma, los labios de aquella desconocida son los tuyos.
     Tanta inocencia en tus ojos, tu lengua tan virgen, tan mía, siempre mía, siempre vos fuiste mía y quizá eso me esté matando, el no poder entender que ya no te tengo.
     Solo quiero volver a sentirme viva, y solo lo consigo recordándote, imaginandote en el rostro que tengo delante,  anhelando tus pechos en mis manos y luego en mi boca, tu sonrisa ingenua, tus gemidos tímidos, tus "te amo" en noches interminables y perfectas.

domingo, 15 de marzo de 2015

Y en cuanto al amor, no podría explicarte que es.
No sabría decirte que tamaño tiene, cuanto abarca, podría explicarte a medias que se siente, pero solo a medias, porque toda palabra es insuficiente.
Vendría a ser como nacer una y otra vez, pero siendo conscientes de ello y viviendo lo mágico de todo.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Estamos todo el tiempo queriendonos morir sin saber que estamos en un suicidio constante. 
Nos matamos con el amor mediocre que aceptamos, creyendo que eso es lo que nos merecemos, 
con las noches enteras imaginando historias con alguien que es incapaz de levantar la vista de su ombligo,
con las cicatrices que se van haciendo en nuestras muñecas, 
con el cigarrillo que nos fumamos por placer,
con el odio absurdo que sentimos hacia nosotros mismos. 
Nos torturamos a todas horas, todo el tiempo, y no hablo de una tortura física. 
Matamos nuestra alma, nuestra esencia obligándola a vivir cosas innecesarias, sin ser conscientes de que ella, con una sonrisa, resplandece muchísimo más que el mismísimo 
Sol. 

lunes, 9 de marzo de 2015

     "Siento estar así, no se como disculparme 
otra vez estoy cayendo y no puedo alzar vuelo.
Se que estas dispuesta a salvarme, pero esto es un infierno, desde que empieza hasta que finge acabar, y sus días y sus años, quien sabe si no son peores. Tantas secuelas, tanto dolor, esto no termina nunca, lo siento. 
     No puedo hacerte participe de esto, y no quiero que te vayas. Me das tanta calma, oh, tanta calma es la que me das, y cuando me abrazas, tus abrazos presionando mi cuerpo, siento tanta vida en mi, gracias a ti. Y quiero llorar, cierro los ojos, no quiero que me veas así, tan vulnerable. Que débil soy si se trata de tu sonrisa. 
Tan dulce intenta que nada duela, tan sincera, tan cálida y enamorada. Si tu sonrisa supiera todo lo que hace en mi, estaría tan orgullosa de ella que nunca se iría.
     Quiero que no te vayas pero no te culpo si lo haces. Esto recién empieza y está doliendo demasiado, siento no ser lo que necesitas, no puedo ayudarte, apenas puedo conmigo, me siento destrozada." 

jueves, 26 de febrero de 2015

Ahora me pregunto si puedo dejarte ir.
Ahora que siento mi vida vivir, mi alma volar y mi corazón sentir, me pregunto en un susurro, temiendo la respuesta, si podría dejarte ir. 
Imaginando tus manos rodeando mi cintura, cualquier atardecer de otoño. Tu observando ese cielo que tanto admiras y yo con los ojos cerrados sintiéndolo, sintiéndote.
Me pregunto si te quiero o si te amo o si te admiro, puede que seas mi salvación.
¿En que instante te vi? 
¿Serás tu? 
¿Seré yo?
¿Quién dañará primero?
¿Quién abrazará con fuerza intentado juntar todos los pedazos? 
¿Quién dará el primer paso? 
Quiero besarte... 
Y que me beses... 
Con tanto amor que me ahogue,
que me mate,
y que me haga volver.
Quiero mirarte a los ojos desde arriba, 
bajar hasta estar entre tus piernas,
hacerte mía.
Quiero amarnos hasta que nos duela, 
hasta que ya no quede nada por intentar 
hasta que el olvido y la desesperación nos consuma.
Quiero verte reflejada en mis pupilas, 
sentirte en mis latidos,
quiero saber que si vas a lastimarme, 
antes me has amado con locura.

sábado, 24 de enero de 2015

Noches

     El viento fresco chocaba con su cara, helaba sus mejillas, su nariz, agrietaba sus labios. Nunca llevaba guantes, le gustaba sentir la yema de sus dedos como pequeños bloques de hielo. De vez en cuando su cuerpo se estremecia...
     Encima de su cuerpo se encontraba un cielo negro y estrellado, con la luna tan llena y tan grande que le hacía sombra a sus paso,  siguiéndole constantemente. Muchas veces sintió que le observaba entonces se detenía y la miraba, le susurraba que era hermosa, que nunca le dejara. Sentía verdadero amor hacia ella. Y la amaba aún más en noches como esas, donde el frío no cesa, las lágrimas se hacen hielo y los ojos rojos e hinchados a su reflejo se ven hermosos. 
     Noches como esas donde el olvido le consumía, el recuerdo se paseaba libremente como si tuviese una daga y fuese cortando todo a su alrededor. Dolía, sangraba y ahogaba, pero lamentablemente, pensaba, no mataba.