martes, 27 de mayo de 2014

Herida abierta.

     Otro error, otra herida abierta que con el tiempo volverá a ser una cicatríz mas.
Me siento vacía, desilusionada y avergonzada.
Nunca quise darle la razón pero quizá no sirva para esto, quizá solo me quede un tiempo mas, puede que quizá, ese tiempo termine mañana o en una semana o hoy a la tarde, ¿quién sabe?
¿Con cuántas derrotas puede cargar una persona?
¿Cuánto peso puede soportar un cuerpo?
¿Que tanto tiene que hacer para aguantar?
Nunca dije ni esperé que sea fácil, pero, ¿que tanto puedo, seguir sola?
No quiero pararme, no quiero detenerme, no quiero volver a tirarme en una cama y ver pasar los días y las noches en pijama, con café y cigarrillos y lágrimas y desilusión y pastillas para dormir y sueños ilusos para espantar pesadillas. 
No creo que me detenga pero, es como un látigo que rasga piel y araña hueso.
Pero ¿de eso se trata no?, de no pararse, de seguir.

viernes, 23 de mayo de 2014

ARMEN... APUNTEN... ¡FUEGO!

     ¿Como somos capaces?
Nos haré culpables a todos...
     - Mira hacia el cielo, la noche esta estrellada, con una Luna hermosa y gigante, iluminando todo el bosque, iluminando incluso su alma. La adoración que siente por la Madre Naturaleza, esa fuerza y pureza que le da respirar del oxígeno de cada planta, el agua fresca de cada río que le refresca la piel, la forma peculiar que tiene la lluvia de lavar todas sus penas, esas que siente por la muerte de todos sus hermanos y de sus hogares, mas al norte.
     Mira hacia el cielo y sonríe, abre los brazos, a la altura de sus hombros y respira, hondo, muy hondo, impregnando sus pulmones... entonces, comienza a girar en si misma, al compás del viento, al rítmo de los animales nocturnos y no entiende como algo tan hermoso puede ser real y como lo pueden estar destruyendo, deja que su piel se endulce con el aire, deja que todos los poros de su cuerpo y de su alma se impregnen de magia y en ese mismo instante, en ese instante de gloria lleno de admiración y amor hacía nuestra Madre Naturaleza, escucha... uno, dos, tres, cuatro, cinco cañonazos.
     Rompe el silencio de la noche y el canto de los animales, el compás del viento. 
     Destroza esa magia, destroza su lugar, su alma.
     Y una persona, tapando su cuerpo con ropajes absurdos, demostrando su fuerza detrás del cañón de un rifle, destroza su cuerpo, al igual que todo su mundo, de cinco cañonazos.
     Y me pregunto... ¿como somos capaces? ¿como podemos creernos superiores? ¿como tenemos el valor de dejar que la codicia y la ambición nos quiten lo mas hermoso que podremos tener nunca? Me pregunto, ¿como?
     Es tan grande el nudo en la garganta, me ahoga tanto... 
     Aveces pienso que el hecho de que no quiera vivir, no sea porque no se como, sino porque me da miedo, perder esto y convertirme en uno de ellos...

"El camino"

     La pérdida tiene algo peculiar; te deja debastado y a su vez te hace mas fuerte.
Te deja preso de una necesidad a la cual, no estas acostumbrado, pero, te hace entender muchas cuestiones.
     Muchas veces sientes que no puedes seguir, pero al momento siguiente, tienes esa necesidad de levantarte, porque si puedes, puedes por eso que has perdido, en honor a ello.
     Sonríes al amanecer y lloras al atardecer y siendo tan duro, aguantas, por eso que has pedido, en honor a ello.
     La despedida, también, tiene algo peculiar; te obliga a separarte de aquello que estas perdiendo pero, a su vez, te obliga a seguir por ese camino.
     Si imaginamos "el camino" como una calle estrecha, recta, en el medio de la nada, sin nada al lado, solo piedras en el suelo, cada pérdida es una de esas piedras y cada despedida, cien metros alejandote de ellas.
     Y sin embargo, no siempre es así. Siempre me imaginé con una bolsita, del material que sea, pero una bolsita en la que las piedras por las que siento afecto, esas piedras que me simplemente se cruzaron entre mis pies, van al interior de la bolsita, de esa bolsita que puede ser del material que sea, así como puede ser imaginaria.
     Puede que cuando la bolsita se este llenando, haya que sacar a algunas de esas piedras, piedras que ya no te generan lo mismo y si, muchas veces es duro, pero necesario, porque si no lo haces, te estas impidiendo conocer otras piedras mas adelante, es como ellas, ocupan un espacio en la bolsita que ya no se merecen.
     Quizá mi razonamiento no es del todo lógico, pero cierra los ojos, piensa en las veces que abriste esa bolsita tanto para meter o para sacar algunas piedras, dime si acaso, no mereció la pena.
      Puede que la pérdida sea dura, pero sigues caminando.
      Puede que odies las despedidas, pero sigues sonriendo.
      Entonces, ¿merece la pena?

jueves, 22 de mayo de 2014

     Cada verso era infinito,
     como si fuese una melodía romántica en un piano.
     Puedo imaginar sus manos en mi cuerpo,
     con los ojos cerrados,
     haciendo de cada caricia una nota,
     convirtiendo el sexo en una partitura.

lunes, 19 de mayo de 2014

Miedo.

     Estaba tan enrredada en conversaciones interesantes, tan enamorada de su voz, tan perfectamente feliz.
     Y de repente, un miedo atróz, irracional, me invadió el alma. Miedo a perderla, a que se aleje, a que me olvide, a que me deje. 
     Miedo a que ya no sea mi musa de amor, sino la del olvido, la que lastima y quema y desgarra la piel. 
     Miedo a tener que obligarme a olvidarla, a dejar de pensarla y soñarla, tanto miedo a que deje de ser mía, a que ya no pueda amarla, a que el vacío de su marcha me deje sin aliento.
     "Y me sumí en un sueño profundo, presa de mis pesadillas, sin sus brazos para salvarme."

viernes, 16 de mayo de 2014

Nunca nadie, me dio tanta paz.

     Y me prgunto, como sin tocarme, sin casi mirarme, ¿me haces sentir tanto?
Nunca nadie me dio tanta paz, nunca querer me dio tanta vida, nunca estuve tan dispuesta a enfrentarme a lo que sea por ver tu sonrisa.
     Tu voz es el mejor sonido que escucharé jamás, junto con tu risa.
Ese secreto que guarda tus sonrisa, la dulzura e inocencia de tu mirada distraída.
¿Como siendo un ser tan perfecto, te atreves a estar con este monstruo?
Como me contagias las ganas de vivir, de querer vivir contigo, de  vivir en vos, de amarte por encima de cualquier muro.
      Que manera tan hermosa de quererme y de hacer que me quiera. 
      Con que voz tan dulce hablas para espantar a mis demonios.
      Que bien sienta tu mano acariciando mi mejilla.
      Nunca soñarte me hizo sentirte tan real...
       

jueves, 15 de mayo de 2014

"Sigo"

     A veces siento como si estuviese escalando una montaña que se esta derrumbando.
Es como que si no me hubiese dando cuenta que estaba en ruinas. Y veo todos esos pedazos de roca despegarse, lanzándose al vacío, escapando antes de ser aplastados y me iría con ellos, me dejaría caer, por dios! si me dejaría caer, y cerrar los ojos y descansar.
     Pero entonces miro hacía arriba, y veo que estoy mas cerca de la cima que del suelo y veo unos ojos hermosos como el mar una mañana fría y una sonrisa que podría iluminar todo el universo, opacar cualquier estrella y una mano de piel suave con la yema de los dedos rojizas que se extiende para sujetarme. Y no dice nada, solo sonríe y eso es lo único que necesito.
     Y siento vida, me siento viva y sigo, aunque me sangren las manos, aunque se me contraigan los músculos, aunque avance cinco metros y luego retroceda tres, sigo, porque me da vida, me da fuerza, me da amor.

domingo, 11 de mayo de 2014

Mujer..

     ¿Podré, en algún momento dejar de admirar semejante belleza? 
      Que desorienta mis sentidos y encandila mis ojos.
      Que alimenta mi sonrisa y evapora las tristezas.
      Que embriaga mi ser y desboca a mi corazón.
      Acaso, ¿podré?

     Y entonces una distancia enorme me separa de tu cuerpo, me aleja de tu mirar y me hunde en el la sombras de tu recuerdo. Pero sigo insistiendo porque mujer, mujer usted ha sido todo lo que quise nunca, usted es ese sueño hecho de carne y hueso, usted hermosa mujer, usted pertenece a todos los cielos, revuelve todos los océanos y encandila a todas las estrellas. 

      Entonces sonríes risueña al leer tanto palabrerío,y mujer, me encantaría recitarte todas estas palabras mirandote a los ojos, para que sientas cada temblor de mi mano, cada vibración de mi voz y sobre todo, aquella verdad abrumadora que esconde cada letra.

jueves, 1 de mayo de 2014

Without you but with you

     Era algo abitual, nada fuera de lugar, nada que no haya visto y hecho otra mañana soleada. Preparar el café, salir al patio,sentarse en la silla, encender el ordenador, acariciar al Sr. P que estaba muy relajado, adormilado en la otra silla y con cada sorbo de café que daba, dejarse llevar.
     Hacía demasiado tiempo de lo que había pasado, se había acostumbrado a estar devuelta en soledad, a seguir el mismo rítmo que tenía cuando estaba ella, pero ahora, sola. Hacía mucho que ya no lloraba por las noches deseando con todas sus fuerzas que saliese del baño con ese pijama blanco que le quedaba increíblemente sexi y se metiese en la cama, la mirara, sonriese y le deseara las buenas noches, hacía demasiado tiempo que no la esperaba para desayunar, que no ponía los bollos en la mesa junto a la taza roja donde ella siempre tomaba el té, hacía tiempo que se había acostumbrado a acariciar primero al Sr. P sin recordar que siempre lo hacía ella primero. 
     Esa mañana, donde se levantó, preparó su café, salió al patio, se sentó en el mismo lugar de siempre, acarició al gato, empezó a dar sorbos a su café, casi sin notarlo al principio, una oleada inmensa de nostalgia, deseo, rabia y librtad, la invadió. En vez de posar los dedos sobre el teclado y empezar a escribir todas esas aburridas redacciones, echó la cabeza hacia atrás, dejando que el brisa cálida le acaricie las mejillas, las pestañas, la nariz, los labios, las cejas, dejando que se lleve todo, absolutamente todo lo que estaba acumulado debajo de su piel, todo ese peso, todos esos recuerdos y sueños rotos, dejando solo en su recuerdo la sonrisa mas hermosa que había visto nunca, el -si, quiero del altar, el olor de su exquisito perfume, la alegría de sus ojos, la suavidad de sus labios, su último suspiro con un -se feliz, házlo por mi.
     Y entonces, en vez de volver a la misma rutina de siempre, acarició mas al Sr. P, cerró el ordenador, se levantó fue a la cocina y preparó tostadas con mermelada, puso música, bailó, rio, lloro, miró la foto de bodas que estaba en la entrada de la casa y se sintió libre.